el humano como actor principal ha llevado a la vida terrestre como manifestación total
única y diversa, que es la misma raza "consciente" la que haciendo honor a ese estado
comienza a recuperarlo, el humano evoluciona, despierta en masa y empieza a comprender
que la semilla de la evolución yace en cada niño del planeta al nacer.
que la semilla de la evolución yace en cada niño del planeta al nacer.
Sabe que cuando finalmente se abra paso esa nueva generación de humanos esenciales
celebraremos el fin de la educación como método de auto-domesticación inducida
y sostenida por siglos de existencias agotadas amargamente como factores de
producción y consumo, almas dormidas en un sueño de realización ficticio, humanos
programados desde niños sin oportunidad de elegir libremente su camino alineados
con su propósito, su creatividad y sus potenciales genuinos.
Siglos de infelicidad repetida, de vidas vacías y aisladas en dogmas y obligaciones
culturales que hoy están llegando a su fin cuando el humano en evolución se manifiesta.
Cada muro construido entre un humano y otro caerá definitivamente, es realmente poderosa
la energía que nos habita, la vida, el alma, la sabiduría, la intuición, la consciencia divina,
esa fuente creadora que ocurre cuando toda la especie humana se "sintoniza" masivamente.
esa fuente creadora que ocurre cuando toda la especie humana se "sintoniza" masivamente.
Somos energía, somos materia, somos pensamiento, también somos domesticables…
y es evidente que quienes decidieron ser los domesticadores de sus pares han logrado
su cometido durante esta era "conquistadora" en la que el avance ha sido mas bien retroceso
cuando vemos en la historia reciente, que todos acordamos como válida, a los humanos
construyendo una red global de creencias que en su génesis pretendían "iluminar" a una
humanidad "salvaje" y desordenada, cuando en realidad oscurecieron con muerte y
cuando vemos en la historia reciente, que todos acordamos como válida, a los humanos
construyendo una red global de creencias que en su génesis pretendían "iluminar" a una
humanidad "salvaje" y desordenada, cuando en realidad oscurecieron con muerte y
sometimiento la esencia natural de los humanos dóciles, los pacíficos, los confiados,
eso explica la severa ausencia de esos valores en los "adultos educados" de la sociedad
humana contemporánea, en cualquiera de sus subculturas y con sus matices al manifestarse.
Porque humano es uno solo, hombre-mujer, asiático-africano, ateo-cristiano, soltero-casado,
y cualquiera sea la diferencia que se me ocurriera citar, no haría mas que repetir parte
del discurso dominante que tan finamente nos ha dividido como raza, como especie,
hasta borrarnos el mas básico instinto de autopreservación que es el que poseen todas
las especies de rango supuestamente inferior.
La construcción de la realidad dominante es una delicada tarea que da sus frutos con los años,
el principio de la domesticación ha sido la "sagrada" educación, invocada comúnmente como
valor supremo, y aquí las palabras resuenan religiosas y no es capricho, las religiones podrían
considerarse domesticadoras de almas así como la educación escolar domesticaría las mentes.
Y es allí donde está el punto de quiebre de la programación repetida, donde se cae el sistema,
donde la crisis es cambio, donde la semilla nueva tiene oportunidad de germinarse y multiplicarse.
Las nuevas generaciones de humanos, los recién nacidos, los próximos humanos por nacer,
la generación del despertar de consciencia que salvada de la domesticación florecerá en su
máximo esplendor renaciendo a partir de allí el humano como especie, como raza, como parte
y arte de la vida en el planeta tierra, creador en su máxima expresión, el humano iluminará
su existencia extendida en años, con creaciones magnificas y siglos de unión fraterna y pacífica.
Y es justo allí, en el momento en que el nuevo edén se hace presente en la tierra y tu alma
se regocija de solo imaginarlo, cuando visualizamos esa tierra de humanos sin diferencias, disfrutando de la vida, creando vida, renaciendo en valores de solidaridad, compasión, amor incondicional, donde cada quien viva su existencia relajado, comprendido, integrado, cuando
la tecnología facilite ese equilibrio casi perfecto, cuando te suena el despertador por tercera vez,
y definitivamente te das cuenta que hay que ir a trabajar, que necesitas pagar las cuentas, cuando
tu maravillosa existencia y todo el universo de oportunidades se apaga y se enciende el programa,
cuando la domesticación te muestra los dientes, y te lavas los tuyos con flúor aunque sea veneno,
y te tomas el café con azúcar aunque sea veneno, y te envenenas con las noticias, y…
nada, qué sé yo, le puse onda pero mas no doy,
Soy tan solo otro humano domesticado, despertando de a ratos, en rebeldía, como tantos otros
en cada rincón de la tierra, tratando de arar el suelo, para que pronto germine la nueva semilla,
la semilla sana del humano libre, no educado.
@sujol 15oct15

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